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10 de diciembre de 2015

La política exterior argentina: entre viejos y nuevos matices

 

Por Ezequiel Barolín*

La asunción de Macri es un hecho, y a partir de ciertos indicios y declaraciones podemos esbozar algunos de los lineamientos generales del posicionamiento de Argentina en el plano internacional. El presente artículo busca dilucidar algunos de los aspectos que nos permiten conocer el desarrollo de la política exterior argentina en los próximos cuatro años.

El “cambio” que se ha declarado con bombos y platillos parece efectivamente hacerse realidad.[1] La política exterior se anuncia con profundas diferencias respecto a los gobierno kirchneristas, aunque en la práctica signifique retroceder en el tiempo y acercarse a antiguos socios.

No hay que apresurarse en realizar análisis precipitados sobre un gobierno que apenas empieza a dar sus primeros pasos, pero no puede dudarse que las intenciones expresas (y aún aquellas que no se han desplegado con toda claridad) manifiestan un claro enfoque internacional que puede resumirse en: pragmático, pro-mercado y pro-occidental.

Presidente Macri con su esposa Juliana Awada y Hillary Clinton

Relaciones con Estados Unidos

Sin lugar a dudas las relaciones con Estados Unidos siempre atravesaron la política interna de los estados latinoamericanos, no sólo por ser un área de influencia natural de una potencia mundial, sino por los condicionamientos económicos y políticos que la agenda de Estados Unidos busca imponer. El kirchnerismo tuvo una relación ambivalente que no deja de ser calificada como de tensión constante, o de “ajustes más que rupturas”[2] en comparación con el gobierno precedente. En cuanto al discurso puede calificarse de “neutro” ya que “lejos estuvo de tener un tono confrontativo en política exterior similar al de Hugo Chávez o Evo Morales.”[3]

Con Mauricio Macri encontramos una coyuntura nacional caracterizada por la escasez de dólares. La bendición de Estados Unidos podría favorecer a poner fin a tal necesidad. Por tanto, es probable que las decisiones políticas en materia exterior sean acompañadas sin cuestionamiento, en una especie de nuevo “alineamiento automático” típico de las “relaciones carnales” proclamadas antaño. Algunos síntomas pueden observarse en las declaraciones que apelan a insistir en la aplicación de la “claúsula democrática” contra Venezuela.[4] Hasta hace poco el país caribeño era un aliado regional fundamental, pero ahora parece convertirse en un violador sistemático de derechos humanos, en consonancia con la imagen internacional que busca imponer Estados Unidos.

La intención de obtener el beneplácito de Washington y el sistema económico internacional que los grandes centros de poder occidental (principalmente) dominan, se refleja también en la decisión de permitir la revisión de las cuentas exteriores de Argentina por el FMI.[5] Primeros pasos para volver al mercado de capitales mundial. En consonancia, ya se avizora la posibilidad de una visita oficial del Barack Obama el próximo año.[6]

Nuevas líneas de crédito sólo serán posible en la medida que EEUU apruebe las medidas del gobierno. El condicionamiento económico argentino caracterizado por el descenso de reservas, implica que la política económica se presente como un pilar fundamental. Tal es la necesidad proclamada de obtener divisas que Alfonso Prat Gay, flamante Ministro de Finanzas y Hacienda,[7] presentó los lineamientos generales de las medidas a tomar por el nuevo gobierno al secretario del Tesoro de EEUU, incluso antes de hacerlos públicos a la sociedad.[8]

De lo anterior se desprende que el conflicto con los holdouts buscará ser solucionado en lo inmediato, ya que es un paso necesario en el camino de regreso a la toma de deuda. Macri declaró en su momento “que aunque nos disguste debemos cumplir el fallo judicial”, [9] asimismo sostuvo: “Ahora hay que ir, sentarse en lo del juez Griesa y hacer lo que diga”[10]. Las soluciones no tardarán en llegar, aunque no sabemos en qué condiciones. Por el momento, se han programado dos audiencias con el juez Griesa antes de finalizar el año.

Este nuevo “alineamiento” también puede deducirse de recientes declaraciones de la flamante Canciller Malcorra para quien “El ALCA no es mala palabra” e incluso dejo entrever la posibilidad de un acuerdo de libre comercio con EEUU.[11]

Presidente Macri con el Canciller de España, José Manuel García-Margallo

Relaciones con Europa

Las relaciones con el viejo continente siempre han sido profundas por el lazo histórico, cultural y hasta demográfico que nos une. Sin embargo, como destaca Felipe de la Balze, “los intereses económicos europeos fueron los más perjudicados por las derivaciones de la crisis”[12]– en referencia a la crisis del 2001- Los gobierno kirchneristas han tratado de normalizar las relaciones, y de hecho lo han logrado en gran medida, principalmente gracias al acuerdo por la deuda impaga con el Club de Paris. No obstante, quedan pendientes varios juicios en el CIADI, y la falta de acuerdos en temas políticos de delicado tratamiento: tal es el caso de Rusia a quien la Unión Europea ha sancionado por la intervención en Ucrania. Las sanciones que tienen que ver, especialmente, con la prohibición de venderles alimentos, ha beneficiado a los países productores de materias primas, especialmente al nuestro. Seguramente, en pro de intereses económicos, el nuevo gobierno no cambie su postura de neutralidad al respecto. Sin embargo, el distanciamiento ideológico entre Macri y Putin terminará alejándolos políticamente en otros temas de agenda internacional.

La ideología neoliberal matizada en Macri, sin embargo, también lo acerca a gobiernos del mismo tinte. El caso de España destaca, no sólo por un posicionamiento similar en cuanto a las sanciones que solicitan sobre Venezuela por no respetar las condiciones democráticas; sino también porque Mariano Rajoy fue uno de los primeros mandatarios en saludar al electo presidente. Asimismo, lo invitó oficialmente a realizar una visita a España en el año 2016. Por su parte, el ministro de Exteriores de España, José Manuel García-Margallo se reunió con Macri y un grupo españoles con el objetivo de fortalecer los vínculos económicos, proponiendo recuperar las relaciones “al nivel histórico” y reconociendo que con el gobierno de Cristina Fernández, el trato “no siempre fue fácil”.[13]

Lo financiero tampoco puede ser soslayado. Varios bancos europeos han mostrado deseosos de re-incorporar a Argentina al mercado de capitales, e incluso se han planteado como intermediarios entre el gobierno y los fondos buitres. Lo económico predominara y hasta condicionar el accionar en las relaciones del Estado. Lo hasta acá desarrollado solamente son indicios de lo que puede esperarse en los próximos años.

Una mención especial recibe el caso de Gran Bretaña. Por todos conocidos es el conflicto diplomático que existe en torno a la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwinch del sur. Mientras que los gobiernos kirchneristas han confrontado abiertamente las acciones británicas consideradas ilegales y desplegado una política de reivindicación y memoria sobre las islas, el nuevo gobierno planteará una postura de colaboración. Primeramente hay que recordar que las convicciones de Mauricio Macri respecto a la soberanía en Malvinas eran endebles. En sus palabras: “Nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro. Nosotros no tenemos un problema de espacio como tienen los israelíes”. Además, agregó que “al Tesoro de Inglaterra le cuesta bastante plata por año mantener las Malvinas” y el recuperarlas implicaría “un déficit adicional para el país”.[14] Así entendido, la soberanía no parece ser algo primordial, mientras que lo económico juega un papel relevante en relación con las islas.

Aun suponiendo que su visión respecto a un tema tan delicado para la opinión pública haya cambiado, hay ciertas indicios que pueden llegarnos a pensar que volvemos al “realismo periférico” proclamado por Escudé.[15]

Antes de la asunción, uno de sus asesores, Fulvio Pompeo, aseguró en una entrevista a un medio inglés que el gobierno trabajará para “descongelar” las relaciones con el Reino Unido. Además de afirmar la disolución de la Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas. Es cierto, no se negó la soberanía argentina, pero se planteó que los temas de agenda entre Argentina y el Reino Unido deben ampliarse.[16] ¿Volverá el “paraguas de soberanía”? Por el momento, una llamada de David Cameron y un par de “tuits” desde la cuenta oficial de los kelpers nos permiten especular la posibilidad de un acercamiento que coloque en segundo plano las cuestiones estrictamente referidas a la soberanía.

Brasília - DF, 04/12/2015. Presidenta Dilma Rousseff recebe Maurício Macri, Presidente eleito da República Argentina. Foto: Roberto Stuckert Filho/PR

Relaciones con Latinoamérica

Las relaciones con la región se han caracterizado por estar mediados por una enorme cantidad de procesos de integración. Principalmente a partir de la desarticulación definitiva del proyecto del ALCA propiciado desde EEUU para toda la región. Todos recordamos las palabras de Chávez en 2005, cuando en pleno desarrollo de la Cumbre de las Américas de Mar del Plata dijo: “ALCA, Al- Carajo”. Este fue el fin de un proceso de integración que se postulaba como abierto y apelaba a una zona de libre comercio desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Desde entonces surgieron diversos foros y mecanismos integracionistas que buscaron privilegiar una integración que supere los aspectos económicos y se presente como una plataforma de coordinación de posiciones entre los gobiernos de la región. Ejemplos de ellos son la UNASUR y la CELAC, ambos impugnando a la OEA y a la participación estadounidense en la región.

El MERCOSUR, por su parte, amplió su poder político incorporando a Venezuela y acelerando la incorporación de Bolivia y Ecuador. Más allá de las deficiencias propias del proceso, el mismo ha servido como un marco importante para acercar posiciones en los foros internacionales y actuar de modo consensuado. Especial énfasis adquiere en este proceso, la relación con el gigante de Sudamérica.

Al respecto, “Los gobiernos Kirchner priorizaron la consolidación de la relación estratégica con Brasil y la profundización del Mercosur. En los hechos, la relación con Brasil ha fluctuado entre una fructífera cooperación política y una sucesión de conflictos comerciales que han generado un cono de sombra sobre el futuro de la relación bilateral…” (…) “En el campo político, la cooperación bilateral es amplia, las consultas son permanentes y la coordinación en los diversos foros de negociación internacional es extensa, aun cuando las posiciones nacionales no siempre coincidan.”[17]

Al parecer, Macri continuará con énfasis la relación, esto lo demuestra su reciente visita al Estado vecino, sin embargo, la reunión con empresario paulistas muestra su carácter de tinte económico, más allá de las diferencias políticas ya manifiestas con Venezuela.[18] Al parecer la relación adquirirá un matiz diferente, donde lo que se privilegiará son las relaciones comerciales por sobre las relaciones políticas. Malcorra no dudo en calificar el vínculo con el Mercosur como una prioridad en política exterior, reconociendo que “ha quedado a mitad de camino” y “hay que reforzarlo”, destacando la necesidad de afianzar la integración.[19]

Venezuela será un punto de rispideces, por más que la cláusula democrática no pueda ser aplicada al caso venezolano,[20] Macri insistirá en este punto de acuerdo al interés de la potencia rectora, en detrimento de un aliado regional clave durante años de kirchnerismo. Tener a Venezuela como compañero regional y en el marco mismo del Mercosur, podría entenderse como una jugada estratégica para sopesar el poderío de Brasil. Aparentemente esto no estaría en la consideración del nuevo gobierno, que no sólo generó intercambios poco amistosos con el país caribeño, sino con parte de la comunidad sudamericana que ha manifestado su respeto hacia la democracia venezolana. Entre ellos Rafael Correa quien hizo expreso su malestar por las declaraciones del electo presidente: “Macri puede estar de acuerdo o en desacuerdo con la democracia que vive Venezuela pero sin lugar a dudas se vive una democracia. Lea la encuesta de Latinobarómetro, una fundación con sede en Chile. Entre los países que expresan su mayor conformidad con la democracia se encuentra Venezuela”[21] explicó.

Evo Morales, por su parte, apoyo explícitamente al contendiente oficialista de Macri, incluso viajo a nuestro país en plena campaña declarando: “Esperamos que gane Scioli”[22] No obstante, esto no modificará las relaciones con Bolivia, ya que en su primera conferencia de prensa tras el ballotage, buscó transmitir cierta idea de continuidad. “Queremos construir, afianzar buenas relaciones con todos nuestros hermanos latinoamericanos y con el mundo.” Asimismo agregó que “Argentina necesita intercambiar con todos los países para generar oportunidades.”[23]

Es de destacar que en una gira relámpago, Macri también visitó en la Casa de la Moneda, reuniéndose con Michelle Bachelet y Tabaré Vásquez (Presidente de Uruguay en visita oficial en el país transandino.) No sólo se envía una señal de la importancia que continuará teniendo la región sino que en sus propias declaraciones esta importancia adquirirá matices de tinte económico. Entre sus propuestas está la idea firme de fortalecer el Mercosur “y relacionarlo más con la alianza del Pacífico”.[24] La reunión que mantuvo con sus homólogos de Chile, Perú y Colombia el día de su asunción, indica su intención de avanzar hacia ese camino. El bloque conformado también por México, se caracteriza por un destacado liberalismo comercial. Converger con ellos implica liberalizar la economía en consonancia.

El liberalismo del nuevo gobierno también se hace presente en las declaraciones de intención de asistir a Davos. Según sostuvo Macri: “Seguramente vamos a ir a Davos en enero, porque es un lugar que te permite en 48 horas ver a varios presidentes y relacionarte con importantes responsables del mundo de la inversión en un solo lugar” Sin embargo, la presencia del país en el Foro Económico Mundial implica un aspecto simbólico transcendental ya que se ha erigido como un símbolo del pro-mercado. Los movimientos antiglobalización han criticado fuertemente el foro justamente por las doctrinas que proclaman el desarrollo en el marco de las teorías del derrame. Derrame que nunca llega profundizando la desigualdad social.

Brasília - Entrevista coletiva do presidente eleito da Argentina, Mauricio Macri, ao lado da futura chanceler, Susana Malcorra no Palácio do Planalto.(Elza Fiuza/Agência Brasil)

¿Y los BRIC?

Se ha hecho referencia a la importancia estratégica que seguirá teniendo Brasil. También se mencionó la conveniencia de seguir manteniendo relaciones comerciales con Rusia. Respecto a India, Argentina tiene una balanza comercial favorable y una relación fructífera que seguramente continuará. Con China los vínculos han sido mucho más amplios y la relación que se mantenga con el Estado oriental no dejará de ser ambigua. Por un lado criticando a Venezuela pero por otro haciendo silencio respecto a China. Sin dudas, Mauricio Macri recibirá asesoramiento adecuado con respecto al principio de no intervención que proclama argentina como uno de sus pilares en política exterior.

También hay que tener en cuenta las declaraciones de Macri frente a los acuerdos firmados con China y Rusia en el marco de la última reunión del G-20. En su momento afirmó la posibilidad de vetarlos. ¿Será que esto también formó parte de su discurso electoralista o tendrá la extraña convicción de lo inconveniente de las relaciones con China y Rusia? ¿Preferirá privilegiar lazos exclusivos con EEUU o apelará a una relación abierta y amigable con las potencias nacientes de un esquema multipolar? En palabras de Malcorra “Vamos a abrir los caminos de diálogos que posibiliten inversiones, incrementen el comercio, el intercambio de cualquier tipo que sea beneficioso para la Argentina. Eso implica una visión madura que nos va a permitir tener un diálogo continuo desde Estados Unidos a Rusia y China, y cualquier interlocutor que represente una oportunidad para nuestro país, sin ninguna exclusión”.[25]

El mundo multicéntrico al cual económica y políticamente aspiran los BRIC, no parece entre las opciones a corto plazo de Argentina. Si bien se apoya el multilateralismo económico, hay una importancia destacada a los vínculos con EEUU y Europa, a quiénes se busca seducir. Sin embargo, bajo ningún aspecto puede negarse la importancia creciente de China y solo una mente estrecha descuidaría las relaciones políticas con Beijing en detrimento de lo mero económico.

Conclusión

Hasta acá, sólo hemos esbozado en forma descriptiva lo que puede esperarse en líneas generales de la política exterior argentina en los próximos años. Sin embargo, quedan muchas dudas y preguntas por resolver en un camino que recién empieza. ¿Apoyará Argentina a occidente en su lucha contra EI o aprenderá del pasado que costó la vida de 85 muertos y 300 heridos en los atentados terroristas de la AMIA y la Embajada de Israel?

¿Se cambiará la política exterior argentina en relación a Malvinas dejando de lado la soberanía al margen de la negociación?

¿Volverá EEUU a ser el eje de la política exterior argentina o la importancia de la región y los vínculos multilaterales seguirán primando?

Observamos un claro regreso a la década del noventa, pero no sólo en el neoliberalismo proclamado que se busca aplicar en el plano interno, sino también en la política internacional en la cual se encuentran matices pocos claros. Después de todo lo dicho: ¿no sería mejor referirse a una nueva “vieja” política exterior argentina?

 

[1] El slogan de campaña ha sido la idea de “Cambio”. La alianza que llegó al poder, lo hizo bajo el nombre de “Cambiemos”

[2] Busso, Anabella; “La presidencia de Kirchner y los vínculos con Estados Unidos. Mas ajustes que rupturas”, Tomo IV, Volumen 2. En: LA POLITICA EXTERIOR DEL GOBIERNO DE KIRCHNER, editado por el Centro de Estudios de Relaciones Internacionales de Rosario (CERIR), Universidad Nacional de Rosario (UNR), Rosario, 2006

[3] Brieger, Pedro; “La política exterior de la era Kirchner.” Disponible en: http://www.cepes.org.ar/pdf/red/ consenso/SEP2009%20PEDRO%20BRIEGUER.pdf

[4] Tras el triunfo de la oposición Venezolana, la Canciller Susana Malcorra aseguró que “Si se respeta la elección del pueblo venezolano, no se pedirá la cláusula democrática”. Disponible en: http://m.tn.com.ar/politica/si-se-respeta-la-eleccion-del-pueblo-venezolano-no-se-pedira-la-clausula-democratica-aseguro-la_640406

[5] Luego del pago completo de la deuda al FMI en el año 2005, el gobierno argentino se negó a las auditorias obligatorias anuales de aquel organismo. El argumento era la independencia y soberanía como Estado y el rechazo a las directrices del organismo al cual ya no se le debía nada.

[6] Según palabras de Susana Malcorra: disponible en: http://m.tn.com.ar/politica/si-se-respeta-la-eleccion-del-pueblo-venezolano-no-se-pedira-la-clausula-democratica-aseguro-la_640406

[7] Cabe resaltar que el Ministerio de Economía cambió su nombre a Ministerio de Finanzas y Hacienda, un nombre de trascendencia histórica, propia de la era oligárquica argentina liberal. Un indicio claro en cuanto al rumbo que se quiere transitar.

[8] Disponible en: http://www.infobae.com/2015/12/04/1774439-alfonso-prat-gay-presento-lineamientos-del-plan-economico-al-tesoro-eeuu

[9] Disponible en: http://tn.com.ar/politica/macri-sobre-los-fondos-buitre-aunque-nos-disguste-hay-que-cumplir-el-fallo-judicial_519825

[10] Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1702716-mauricio-macri-ahora-hay-que-ir-sentarse-en-lo-del-juez-griesa-y-hacer-lo-que-diga

[11] Disponible en: http://www.ambito.com/noticia.asp?id=819030

[12] De Balze, Felipe; “La política exterior de los gobiernos Kirchner (2003-2009)”

[13] Disponible en: http://www.perfil.com/politica/El-rey-Juan-Carlos-de-Espana-asistira-a-la-asuncion-de-Macri-20151130-0068.html

[14] Disponible en: http://www.infonews.com/nota/192761/las-contradicciones-de-macri-sobre-malvinas

[15] Véase: Escudé, Carlos; REALISMO PERIFERICO – UNA FILOSOFIA DE POLTICA EXTERIOR PARA ESTADOS DEBILES, Universidad del CEMA, Buenos Aires, 2009.

[16] Disponible en: http://www.telam.com.ar/notas/201510/124486-reino-unido-malvinas-macri-the-telegraph.html

[17] De Balze, Felipe, Óp. Cit.

[18] Uno de los reclamos de Mauricio Macri a Dilma Rousseff fue la aplicación de la claúsula democrática del Mercosur a Venezuela.

[19] Disponible en: http://www.perfil.com/politica/Tras-el-triunfo-de-la-oposicion-Malcorra-descarto-la-clausula-democratica-a-Venezuela—20151207-0006.html

[20] Tras la derrota del chavismo en las elecciones generales de Venezuela, la Canciller argentina Malcorra desdijo a Macri: “Nada indica que haya una razón para la aplicación de la cláusula democrática”. Disponible en:

[21] Disponible en: http://www.espanol.rfi.fr/americas/20151205-macri-esta-totalmente-equivocado-sobre-la-clausula-democratica-de-mercosur-dice-co

[22] Disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151123_elecciones_argentina_macri_impacto_regional_vs

[23] Disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151123_elecciones_argentina_macri_impacto_regional_vs

[24] Disponible en: http://www.perfil.com/politica/Macri-se-reunio-con-Bachelet-y-quiere-vincular-al-Mercosur-con-la-Alianza-del-Pacifico-20151204-0045.html

[25] Disponible en: http://www.perfil.com/politica/Tras-el-triunfo-de-la-oposicion-Malcorra-descarto-la-clausula-democratica-a-Venezuela—20151207-0006.html

*Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario, Investigador del CEIEP.

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