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El TPP: ¿El nuevo plan global?

Integración: un giro en América Latina

25 de junio de 2016

El polémico proyecto de blanqueo de capitales

Por Juan Martín Agosto, Daniel Iván Félix y Narela González*

El proyecto de ley impulsado desde el Gobierno Nacional ha estado en la agenda mediática y política en las últimas semanas, generando repercusiones en variados ámbitos.

Esta ley “ómnibus” (por su extensión) envuelve temas relacionados con el blanqueo de capitales, el Programa Nacional de Reparación Histórica a Jubilados y Pensionados, y modificaciones en bienes personales, lo que originó críticas a la norma, por la amplitud de los temas abordados.

¿Qué se blanquea? Bienes y tenencia de moneda nacional y extranjera en el país y en el exterior (excepto que estén depositados en países no cooperantes según Grupo de Acción Financiera Internacional GAFI). Diferente al proyecto de blanqueo de 2013, donde se buscaba específicamente la entrada de capitales.

En cuanto al análisis de los aspectos económicos, se destacan dos áreas relevantes: la cuestión fiscal, y la tan ansiada, reactivación económica.

La cuestión fiscal

Una preocupación constante en el seno del ministerio de Economía es disminuir el déficit fiscal, que fue reducido considerablemente en los últimos meses. En esta sintonía, el proyecto de blanqueo de capitales tiene como principal objetivo incrementar la recaudación impositiva proveniente del gravamen que se le aplican a los fondos blanqueados. En este sentido, es importante destacar que dicho proyecto no contempla la obligatoriedad de la repatriación de los fondos, lo que demuestra los objetivos de la iniciativa, “(…) Nosotros no les pedimos que traigan la plata, simplemente les pedimos que se pongan al día [en lo impositivo], si no, los vamos a ir a buscar a partir de enero”,[1] palabras del ministro de Hacienda, Prat Gay. Incluso funcionarios del Banco Central (BCRA) alertaron de una excesiva presión al abaratamiento de la divisa, por lo que el ingreso de dólares no es el propósito más buscado.

¿Cuáles son las tasas que deberán afrontar quienes blanqueen dinero?

Bienes Tasas
Inmuebles en el país y/o exterior 5%
Bienes que en conjunto su valor no supere $ 305.000 0%
Bienes que en conjunto su valor sea entre $ 305.000 y $800.000 5%
Bienes que superen $ 800.000, declarados durante el año 2016. 10%.
Bienes que superen $ 800.000, declarados durante el año 2017. 15%* Si se entregan títulos Bonar o Global 2017 la tasa se reduce al 10%).
La cuestión fisca Se eximen de pagar penalidad quienes destinen fondos a los siguientes segmentos
Bono en dólares a 3 años interés cupón 0% intransferible y no negociable.
Bono en dólares a siete años, intransferible por cuatro y con cupón de 1%.

La medida del gobierno tendrá un importante impacto fiscal no sólo por el castigo aplicado a quienes denuncien su patrimonio ante la AFIP, sino también porque dichos contribuyentes comenzarán a pagar impuestos por ese dinero que hasta ahora tenían resguardado del organismo recaudador.

La reactivación económica

El gobierno ha dado muestras en buscar impulsar una rápida reactivación de la actividad para el tan esperado segundo semestre. Por lo que presumen que parte de esos fondos que ingresen al sistema, lo hagan en forma de inversiones.

Es por esto que como incentivo, eximirán de carga impositiva a quienes destinen los fondos a Fondos Comunes de Inversión con la condición de permanecer invertidos por 5 años, destinados a infraestructura, inversión productiva, inmobiliaria, energías renovables, Pymes, préstamos hipotecarios, entre otros rubros.

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En otro orden de las cosas, se debe señalar que estas alternativas no apuntan directamente a la economía real, sino que fomentan la especulación financiera. Sólo los analistas más optimistas creen que de esta forma la economía tomará el impulso que tanto está necesitando.

Ministro de Hacienda y Finanzas Prat Gay, explica los objetivos del blanqueo

Ministro de Hacienda y Finanzas Prat Gay, explica los objetivos del blanqueo

 

Un proyecto modificado desde adentro y desde afuera

El texto original del proyecto del gobierno, tuvo importantes correcciones de redacción, de referencia legal, tachaduras y añadidos debido a críticas recibidas de parte de propios y extraños. Entre ellos se destaca la diputada Elisa Carrió, quien personalmente le transmitió al presidente Mauricio Macri su férrea oposición a que el gobierno abra las puertas a capitales no declarados, y a pedido de ella se incluyó que los actuales funcionarios, y quienes lo hayan sido desde 2010, quedarán excluidos de la chance de sumarse al blanqueo.

En cuanto a sujetos[2] que no pueden entrar al blanqueo, a las prohibiciones que ya estaban previstas, se suman los senadores y diputados nacionales, legisladores provinciales y concejales municipales; como también jueces, fiscales, defensores del pueblo y consejeros de la Magistratura, entre otros funcionarios públicos. Además en la sesión especial de la cámara baja del día miércoles 15 de junio, se incluyó que tampoco podrán ser incluidos en el blanqueo los cónyuges, hijos menores emancipados, padres y madres de los sujetos previamente mencionados. Por otra parte, se agregó también un párrafo para incluir en el blanqueo las tenencias de moneda extranjera depositadas en bancos locales o extranjeros entre octubre y diciembre de 2015, pero siempre que hayan sido utilizadas desde entonces y hasta la sanción de la ley para comprar inmuebles en el país o el exterior, o incorporado como capital de empresas o explotaciones, o se hayan transformado en préstamos a otros sujetos del impuesto a las ganancias domiciliados en el país.

Otro punto importante modificado fue el de las opciones para no pagar el denominado “impuesto especial” del 10% previsto para los fondos blanqueados. El bono en dólares a seis años intransferible por los primeros dos y cupón 0%, se transforma ahora en un bono en dólares a siete años, intransferible por cuatro  y con cupón del 1%. Además se agrega que la suscripción de ese bono “en forma originaria (…) exceptuará del impuesto especial un monto equivalente a tres (3) veces el monto suscripto”. Finalmente se mantiene el bono en dólares a 3 años, con cupón 0%, intransferible y no negociable.

Financiamiento de la ANSES

El proyecto de blanqueo de capitales, tuvo como justificación política, que aquellos ingresos recaudados por el impuesto especial del blanqueo, irían a parar “a atender al Programa Nacional de Reparación Histórica para Jubilados y Pensionados”. Programa que constituye un anzuelo ideal para pescar apoyos en la oposición. El mismo, dispone la cancelación de las deudas a quienes iniciaron juicios previsionales al Estado, el aumento de los haberes pasivos en un promedio del 45% y la creación de una pensión universal para aquellos que no cuenten con los requisitos para jubilarse. A diferencia de la moratoria previsional implementada durante el anterior gobierno y derogada por el presidente Macri, los que reciban la pensión por vejez cobrarán sólo el 80% de la jubilación mínima, mientras que con el sistema anterior, una vez saldada la deuda previsional se pasaba a cobrar el importe total de la jubilación correspondiente.

En este contexto caben dos menciones significativas. Por un lado, todo aquel que haya leído un libro de finanzas públicas podrá testificar que jamás se destina un impuesto para un objetivo específico. Por otro, una vez reconocidas las denuncias de los jubilados, y realizado el pago retroactivo, estos jubilados seguirán cobrando los nuevos importes mes a mes, mientras que los fondos ingresados por el blanqueo se darán por única vez. Esto marca una incongruencia en la sustentabilidad del proyecto del gobierno. Este no es un tema menor, ya que prende una alarma hacia el paulatino desfinanciamiento de la ANSES.

¿Cuánto dinero se espera que ingrese al sistema?

Dicho proyecto posee como antecedente la Ley de blanqueo de 2013, la cual fue un real fracaso en términos de captación de fondos, pues ingresaron según datos oficiales U$S 2.595 millones. Tan solo la mitad de lo esperado en ese entonces.

En esta ocasión, aunque es difícil hacer una estimación certera de cuánto se va a blanquear, desde el oficialismo esperan valores por encima de los U$S 20.000 millones. Para el ministro Prat Gay, si la recaudación por el blanqueo se ubica por encima de dicho monto el plan gubernamental será exitoso. Otro integrante del partido oficialista que se refirió a los valores esperados con el blanqueo, es el presidente de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y legislador del PRO, Luciano Laspina, quien afirmó que “Si estamos hablando que, de un total de 400 mil millones de dólares que los argentinos tienen en el exterior y 200 están declarados, si se efectivizan 20 mil millones sería un récord histórico”.[3]

Algunos analistas consideran que la visión del gobierno sobre el blanqueo es demasiado optimista. Así lo sostuvo Mario Blejer, ex asesor económico de Daniel Scioli, quien estimó un nivel cercano a los U$S 10.000 millones.

De igual forma, como en todos las iniciativas de blanqueo, se intenta instalar la idea que esta es la “última oportunidad” de ingresar al circuito, el dinero no declarado. Con el estímulo esta vez, de que en este caso los acompaña una tendencia mundial de transparentar el dinero intercambiando información entre los países, lo que hace más factible la idea de que los evasores “no dejen pasar esta oportunidad”.

¿Cuáles son los riesgos?

Según la experiencia, los bancos privados no quieren asumir la responsabilidad que les implica recibir esos capitales, que luego los podría involucrar en maniobras de lavado de dinero. Esto ocurre de esta manera, ya que el gobierno nacional les otorga la responsabilidad de evaluar y dictaminar la procedencia de los fondos que les depositan, por lo que los bancos terminan desligándose de dicha responsabilidad denunciándolos como sospechosos. En 2013 tan solo el 10% de los fondos ingresados fueron para bancos privados, mientras que todo el resto fue a parar a bancos públicos.

El blanqueo panameño

Poco tiempo después del descubrimiento de las cuentas offshore del presidente argentino y su familia, se impulsa este proyecto de ley dentro del cual se encuentra el blanqueo de capitales. El mismo no plantea en sí una repatriación de capitales sino la posibilidad de blanquearlos y que permanezcan en el exterior. En otras palabras, blanquear los capitales, ingresarlos al circuito legal y que tengan la estimulante opción de participar del sistema financiero que el gobierno brinda con tasas de interés bien altas.

Lea también “El paraíso fiscal en la otra esquina” de Pablo Piacenza.

En otras palabras, un giño para los amigos con cuentas offshore. Un favor no sólo para “los amigos”, sino un proyecto de blanqueo que permita transparentar los capitales de socios del Gobierno nacional, habilitando la declaración de capitales a nombre de terceros.

En definitiva, podrán sobreentenderse muchas cosas, pero no podrá pasar inadvertido que este proyecto es un perdón a la evasión de impuestos. Lo que siempre implica menores recursos del Estado para hacer políticas redistributivas.

*Analistas económicos, Investigadores del Consejo de Estudios Interdisciplinarios Económicos y Políticos (CEIEP).

[1] La Nación, “Prat-Gay fijó metas del ingreso de capitales”, Buenos Aires, 8 de junio, 2016. http://www.lanacion.com.ar/1906722-prat-gay-fijo-metas-del-ingreso-de-capitales

[2] Personas humanas o jurídicas.

[3] El Cronista, “Entrevista al diputado Luciano Laspina (PRO)”, Buenos Aires, 13 de junio, 2016. http://www.cronista.com/Mobile/nota.html?URI=/contenidos/2016/06/13/noticia_0139.html

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